lunes, 1 de septiembre de 2014

TE DIJERON QUE ERAN BUENAS LAS CAUSAS

TE DIJERON QUE ERAN BUENAS LAS CAUSAS


Te dijeron que era buena la causa,
que tu tierra defenderías de la oligarquía,
pero todo fue una farsa,
porque has acabado hasta con tu familia,
 y también te has convertido en oligarca.

Te enseñaron a matar aquellos que defendías,
a ese campesino hermano,
que con sus manos sembraba en su parcela,
lo que tú comías.

Tus ideales se fueron cambiando,
con la droga y el terrorismo
a tu pueblo estas matando,
no sé si por valentía,
¡creo que por cobardía!
Pero lleno de egoísmo.

Dime hoy, si cuando te reclutaron
fue este el idealismo de que te hablaron,
dime hoy, si para tus hijos, deseas un país:
con sus ciudadanos en la selva secuestrados,
con el campo de los obreros minados,
con los ríos contaminados,
con enfermos y sin hospitales,
con madres y niños sin hogares.

¿Por qué a tu país has destruido?
Sólo odio te inculcaron.

Si te preguntaran ¿de dónde eres, o de dónde sos?,
¿cuál sería tu ciudadanía o nacionalidad?
Si aquella patria por la que juraste: ¡lucharé! ¡lucharé!
por las bombas, petardos y cilindros que arrojaste,
y los hermanos que mataste
ya no existe.

y el dinero que te da la guerra ¿dónde lo invertirás?

Si ya no existe el mercado, ya no está el que vende el pan
Porque el campesino que desplazaste, por las minas que sembraste,
Trigo, arroz, sandía, melón, yuca, maíz y demás, no puede sembrar.

Dime pues ahora ¿tus hijos que comerán?

Amigo subversivo, dime lo que te hicieron,
¿por qué tanta violencia?, ¿por qué tanto secuestro?,
has abandonado el idealismo de otros tiempos,
¡hoy ya no defiendes al pueblo!,
lo atacas y lo hieres por pretexto.

¿Crees que el ideal del Ché, Bolívar, Marx y otros más, era destruir al pueblo?
¿no era que el pueblo tuviera paz y prosperidad?,
pero sin desenfreno lo llevas a la miseria
¡qué equivocado estás!

y… para mañana ¿Qué país a tus hijos dejarás?
Las cuentas no se saldan en el presente,
en el futuro la vida te las cobrará.

Desplazas a tus hermanos indígenas de su real hogar,
y en las calles de las ciudades los pones a mendigar,
robas a nuestros afro sus tesoros, incluso hasta su línea pura y ancestral.
Dejas niños sin colegios, incluso hasta sin mamá o papá,
pero esto, ¡uh!, a ti lo mismo te da.
Porque costumbre, se ha vuelto para ti matar.

Pero… amigo y hermano subversivo…
¿Te has puesto a pensar cuánto tiempo llevas secuestrado?
¡Sí, tú! No aquel el que con cadenas está,
¿Crees que las cadenas son las que secuestran? No.
Es la distancia de aquel calor de hogar.
y mientras tu hermano atado, y tú custodiándolo,

ambos secuestrados vivirán.


A todos los actores de la Guerra,

por un momento de paz.

1 comentario:

  1. Que poesia de real, se siente como si estubiera aqui, seguro muchos Colombianos se identificaran y dejaran las armas por esta y muchas otras razones.

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